Dando paseos por el casco descubres lugares que, una vez pruebas, te cuestionas por qué no has ido antes.
Está en la calle Herrería de Vitoria y cuando estuvimos había una pequeña terraza.
Sus pintxos tienen muchos premios que les van concediendo, y es que están muy buenos.
Como dicen ellos, hay que ir y probarlos.