Otra "joyica" de la Parte Vieja de Donosti. Hemos estado en varias ocasiones desde que abrieron y lo que más ha cambiado es la dificultad para hacerse un hueco y disfrutar algún pintxo.
En Fermín Calbetón, rodeado de otros bares, se ha convertido en uno de referencia. Su nombre lo dice todo.