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Santorini (Grecia) Luna de miel (V)



Última parada con estancia de 3 días en Santorini antes de emprender el regreso a casa. Tras haber estado en Florencia, Venecia y Atenas viendo monumentos, paseando y haber recuperado fuerzas en la tranquilidad que ofrece Folegandros, nos quedaba un destino en una de las Cícladas más conocidas, Santorini o Thira. Un archipiélago formado por una explosión volcánica. El cráter es Caldera, una pequeña isla en el centro del círculo que forma el archipiélago.


Folegandros (II) (Grecia) Luna de miel (IV)






En esa isla, a la que tantas ganas teníamos de llegar después de haber pateado Florencia, Venecia y paseado por Atenas, nos dedicamos a tomar el sol, comer y pasear durante los 3 días que estuvimos. Tiempo suficiente para conocerlo todo lo necesario como para marchar a Santorini con poca pena. Una poca sí. Era muy bonito y la isla tiene más lugares. Supongo.








Folegandros (Grecia) Luna de miel (IV)


Desde El Pireo y tras haber echado un vistazo a Atenas y el Partenón, salimos en ferry hacia la isla donde nos quedaríamos 3 días. Nos llevó un taxista contratado con anterioridad. Con la gente de allí chapurreábamos inglés y nos llegábamos a entender. Si nos escucha un nativo seguramente se intenta arrancar las orejas.


Era la primera vez que viajaba en ferry. En barco en general. Para ser exactos había montado en la golondrina de Peñíscola, en góndola el día anterior y en barca de lona en la Estanca, pero nada más.


Atenas (Grecia) Luna de miel (III)


Desde un aeropuerto pequeño pero completo, inicié mi segundo viaje en avión. Me centro en mí porque mi compañero de vida ha hecho un viaje largo en avión a Punta Cana y va de sobrado. Se nota que con el tiempo vamos ganando confianza. Compramos algunas cosas en el duty free. En este vuelo me dolió la cabeza. Fue del avión. Empecé a pensar que puede que no fuera mi medio de transporte favorito, al fin y al cabo era la segunda vez que montaba en avión.

Después de un rato por los aires, con algo de cansancio, dejamos definitivamente Italia y llegamos a Grecia a una hora decente.

Nos estaban esperando con un cartelito. Eso está bien. Es una experiencia. Nos llevaron en taxi al hotel. Menos mal. En el hotel, hicimos la entrada, nos dieron la llave de la habitación y subimos nosotros con el maletón y la maletica. Allí parece que abultaban más que cuando recorríamos las callejuelas de Venecia con la maleta grande de canto.