Uno de los más conocidos de la Parte Vieja. Está bastante solicitado o lo parece siempre porque el local es estrecho y alargado.
Hacen cada cosa... Eso sí, hay que ir con hambre.
Un día, viendo el percal del anterior, amanecimos por allí prácticamente a la hora de apertura y aprovechamos.
No falla en las listas de bares de pinchos de San Sebastián. Tienen una carta no excesivamente extensa que les permite ofrecer todos los pintxos con la calidad esperada.
Esta vez no pedimos la oreja, que está buenísima, por probar otras cosas, todas deliciosas y contundentes.