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Sojo Ribera (Córdoba 2015)



En la ribera del Guadalquivir y con una gran terraza con vistas, que deben dar gusto al atardecer

Se ha puesto de moda. Puede que siempre lo haya estado, no lo conocía, pero ahora está de moda.

Si la temperatura lo permite al atardecer se debe estar muy bien.

Por la noche, con la luz azul, no se ve bien.


Mercado Victoria (Córdoba 2015)


Aprovechamos para acercarnos a comer allí ya que estábamos indecisos ante los menús con los que nos habíamos cruzado y sabemos lo que hay. Tampoco teníamos mucha hambre porque habíamos tomado algo en Casa Tollín.



Fuimos directos a por una hamburguesa.




Casa Tollin (Córdoba, Andalucía 2015)



Esta joyica está junto a la plaza de las Tendillas en Córdoba y fuimos a para allí porque comenzamos a dar vueltas por la zona más turística en busca de aceite. Aunque fuera alguna botella pequeña. No vimos. Y hay.

Paramos en Casa Tollín a coger fuerzas. Un sitio totalmente recomendable para tomar una tapa y un vino, o una cerveza.


La Tranquera (Córdoba 2015)




Vinimos por primera vez el año anterior, que hacían una muestra de comida mexicana y su empanadilla criolla y la del queso, nos cautivaron.

Esta vez comenzamos aquí un picoteo premeditado con una parada más definida



Restaurante El Churrasco (Córdoba 2015)


Primera parada en Córdoba nada más hacer la entrada del hotel, con algo de hambre, Restaurante El Churrasco. Una casa grande hecha restaurante. En la planta baja el bar y subiendo unas escaleras los comedores. Y la cocina.

La bienvenida te la da el género, para abrir boca.

El bar estaba bien pero nos apetecía comer sentados.


Sojo Fusión (Córdoba 2015)


Aquí nos sentamos a desayunar en la primera visita y hemos repetido siempre hasta este momento. El motivo, los molletes tostados con tomate, aceite y jamón, el zumo natural, y el café.


El sitio en sí bien merece una visita para cenar porque todo lo que se lee en la carta tiene buena pinta y lo que se ve, también. 


El jamón.
Si sacan los restos del jamón que tienen al corte, el desayuno se convierte en la mejor comida del día de manera indiscutible. O la mejor forma de comenzarlo sin duda, 


Catedral-Mezquita de Córdoba (Córdoba 2015)


Aunque en todas nuestras visitas a Córdoba hemos pasado por las puertas y en una ocasión cruzamos el patio, no habíamos realizado una visita al interior. Bueno, aquí el que me lleva a los sitios sí había estado pero hace tiempo.

La zona de la Catedral es preciosa, con luz natural.

Fuimos a primera hora, antes de la misa de las 9:30. 


Córdoba (Andalucía 2015)



Cuando vamos a sitios y sólo pasamos una noche, a veces no son ni veinticuatro horas lo que tenemos para conocer el lugar. Sólo da tiempo de cenar una vez.
A Córdoba habíamos ido un par de veces pero el cuerpo nos pedía una estancia un poco más larga para poder exprimir la ciudad un poco más.
La parada de 2015, durante la vuelta a casa, fue de dos días. Dos noches, para ser más exactos, como colofón de unas vacaciones que comenzaron en Madrid, continuaron en Cáceres y Sevilla hasta llegar al destino principal que era Cádiz, en siete días.


El Tío de la Tiza (Cádiz 2015)




Otro restaurante de los conocidos ubicado en una plaza que ha tomado su nombre y está dedicada a ser el comedor. El lugar resulta acogedor a pesar del gentío.

El Tío de la Tiza, en el corazón de la Viña, por su puesto, mantiene las pizarras que le dieron el nombre.



Café Royalty (Cádiz 2015)


A este restaurante me llevó mi marido (insertaría un emoticono sonrojado, soy así de pava. Si digo esposo, como le pongo un acento extraño no me da... no me da). Después de haber estado comiendo en el mercado, sin habernos ido a cambiar después de haber estado en la playa aunque con indumentaria muy digna, me trajo aquí. Llevamos poco casados; siete años cuando escribo estas líneas. 

No me esperaba un sitio así. 

Mercado de Cádiz (Cádiz 2015)



Aunque sea para dar una vuelta, al mercado hay que ir. Lo peor que te puede pasar, que te mojes los pies y te entre hambre. Tener hambre y los pies mojados es fatal.

Es que acabo de ver las fotos y se me va la olla.

Durante el viaje a Cádiz en 2015, fuimos a visitar su mercado central. Como quien visita un museo.


El Faro de Cádiz (Cádiz 2015)






Este es de los restaurantes "infalibles" del barrio. Puedes tapear en la barra y nosotros no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar algún "pinchito".

Todo se basa en el producto. Y la forma de tratarlo.



Casa Manteca (Cádiz 2015)




Junto a nuestro alojamiento -qué calle más buena- haciendo esquina, está este bar con aspecto de tasca antigua; vamos, lo que es. Y no pierde su esencia con el paso del tiempo.

Allí comimos un papelón de jamón y uno de chicharrones

Estamos en Cádiz, el barrio de la Viña, en la calle San Felix con Corralón de los Carros.



Cádiz (Andalucía 2015)



La estancia de mayor duración durante las vacaciones de septiembre de 2015 fue en Cádiz. Veníamos de pasar un  día en Madrid, otro en Cáceres, otro en Sevilla y haber comido en Casa Bigote, en Sanlúcar. Nos alojamos tres días en los Apartamentos Plaza de la Luz, en el barrio de la Viña.
Cogimos una habitación con baño; se puede repetir y mejorar -por ejemplo, intentando alquilar un apartamento pequeño, pero con cocina, para ir al mercado con total libertad-. Estábamos a un par de minutos de la Caleta rodeados de bares y restaurantes. En realidad la cocina es innecesaria. El paraíso.

Lo primero que hicimos fue ir a la playa a saludar al mar y nos saludó el mar a nosotros. A la izquierda, el Castillo de San Sebastián, a la derecha, el Castillo de Santa Catalina. 


Café Kursaal, Donostia-San Sebastián (Guipúzkoa, País Vasco)

Del mismo modo que Viento Sur, que ya no se llama así, ahora se llama Kasual bar, y tampoco se si ese era su nombre la última vez que estuvimos, en 2016; este bar lo hemos conocido tarde por lo cerca que está de la pensión y cuando salimos, primero solemos dar una vuelta y los pasamos de largo. En este viaje incluimos el café Kursaal. Todo un acierto.

Astelena, Donostia-San Sebastián (Guipúzcoa, País Vasco)


Otro restaurante recomendable ¡Qué afortunados somos! Pero mucho.


Entre la Bretxa y la desembocadura del Urumea, un local agradable con un menú con productos de temporada apetecible sobre el papel.

El cocinero y propietario, Ander González, suele estar en los servicios y se preocupa de atender a los comensales haciéndonos sentir mejor que en casa. Falta el sofá para después de comer.

Lo conocemos de la tele.

Atari Gastroteka (Donostia-San Sebastián, Guipúzcoa)


Sigue estando en  la Parte Vieja, frente a la Iglesia de Santa María, haciendo esquina en calle Mayor con 31 de agosto, y tienen mosto negro. El detalle que lo convirtió en uno de los que procuramos visitar, aunque tiene mucha demanda y es complicado. Pero bueno, conseguir sentarte para tomar aunque sea dos pintxos nunca es mala opción.


Y si no, te sientas a esperar en la escalinata de la iglesia con un mosto negro.

Borda Berri - Akí se guisa (Donostia-San Sebastián, Guipúzcoa, País Vasco)



Otra "joyica" de la Parte Vieja de Donosti. Hemos estado en varias ocasiones desde que abrieron y lo que más ha cambiado es la dificultad para hacerse un hueco y disfrutar algún pintxo.

En Fermín Calbetón, rodeado de otros bares, se ha convertido en uno de referencia. Su nombre lo dice todo.


La Cuchara de San Telmo, Donostia-San Sebastián (Guipúzcoa)



Uno de los más conocidos de la Parte Vieja. Está bastante solicitado o lo parece siempre porque el local es estrecho y alargado.
Hacen cada cosa... Eso sí, hay que ir con hambre.

Un día, viendo el percal del anterior, amanecimos por allí prácticamente a la hora de apertura y aprovechamos.

No falla en las listas de bares de pinchos de San Sebastián. Tienen una carta no excesivamente extensa que les permite ofrecer todos los pintxos con la calidad esperada.

Esta vez no pedimos la oreja, que está buenísima, por probar otras cosas, todas deliciosas y contundentes.


Ganbara (Donostia-San Sebastián)




En la Parte Vieja de Donosti, otro de los clásicos que también ofrece producto, sobretodo en lo que a setas se refiere. Encontrar un hueco no es demasiado difícil a no ser que sea festivo y es uno de los infalibles.

En 2015, pasamos por allí cuando había sitio, y aprovechamos la ocasión.

Algo ligerito..