A este restaurante fuimos porque lo vio por el móvil mientras estaba en la playa buscando dónde comer arroz y tenía buena pinta.
El arroz estaba bueno. Paella de marisco.
Otro pequeño tesoro. Siempre nos queda la duda de si del contiguo saldríamos tan encantados. Por supuesto repetimos, porque nos quedaban cosas por probar y así no nos movíamos por esas carreteras más de la cuenta.